Respuestas a la ansiedad en primera persona

Sergio González de Zárate, Ingeniero Informático

Hace ya bastantes años, un problema desconocido llegaría a mi vida para desestabilizarla por completo. No sabía qué era aquello que me sucedía, pero un conjunto desconocido y excesivo de síntomas me acompañarían en aquel presente, nadie la había buscado, pero me acababa de encontrar frente a frente a la ansiedad.

Me costaría tiempo, sudor y muchas lágrimas, aceptarla. Y duro sería el proceso no solo para convivir junto a ella sino sobre todo para conseguir superarla…

Pero de aquella etapa, de aquella lucha por superar aquel duelo que la vida había puesto ante mí, descubriría lecciones y herramientas que harían de mí una persona mucho más fuerte y consciente. Me había convertido en alguien que se conocía mucho mejor, entendiendo por conocerse reconocer las debilidades, pero también las fortalezas, y sobre todo usar todo cuanto estaba en mí para conseguir hacer de mi vida, esa que siempre me habría gustado vivir.

De este modo, tras superar aquella primera y complicada ansiedad, me convertiría en alguien capaz de luchar por sus sueños. Algunos de estos ya los conocía y pronto conseguiría hacer realidad, otros los iría creando sobre la marcha, y entre ellos daría a luz un libro, un manual que me habría ayudado a reconocer antes aquel problema que puso en jaque mi vida, un libro que titulé el fin de la ansiedad, intentando ayudar a muchas personas a reconocer que todo aquello que necesitan para superar la ansiedad, lo han tenido siempre dentro de ellos mismos.

Ha pasado el tiempo, tiempo en el que el fin de la ansiedad se ha convertido en una referencia en la que muchas personas encuentran apoyo y consuelo, y sobre todo algo de luz, ante este complicado trastorno que es la ansiedad.

En este artículo intentaré resumir algunas de las respuestas a las preguntas más comunes entre todos aquellos que sufren o han sufrido ansiedad, obteniendo estas necesidades a través de mis propias redes sociales, en las que más de 50000 personas colaboran para compartir su propia experiencia y descubrir apoyo, consuelo, y muchas más personas que pueden ayudarles a entender como la ansiedad, y sus odiosos síntomas, son algo mucho más común de lo que, todos aquellos que la sufrimos, podemos pensar.

Empezamos:

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es, básicamente, un sistema de defensa del que disponemos todos los seres humanos, un mecanismo que ha ayudado a que la especie humana haya sobrevivido.

Se da cuando, ante un peligro real o una situación vital, nuestro organismo reacciona para prepararnos para la lucha o huida, las acciones que conseguirán mantenernos a salvo o a llevar a cabo esa tarea o acción que sentimos indispensable para nuestra existencia.

La ansiedad como trastorno, o esa ansiedad a la que mi libro y muchos otros se refiere, se considera a ese estado de ansiedad en el que nuestro organismo permanece alterado considerando que existe una amenaza que realmente no existe, una falsa alarma que se mantiene en el tiempo y condiciona aspectos tan ordinarios y poco peligrosos como puede ser, salir a la calle, coger un ascensor, o entrar en un lugar lleno de gente.

¿Cómo es posible reconocer la ansiedad y descartar otras enfermedades?

La ansiedad o mejor dicho, el trastorno de ansiedad, supone la existencia de un gran conjunto de manifestaciones, tan variadas que pueden agruparse en distintos grupos. Síntomas físicos (sudoración, taquicardia, hiperventilación, etc…), psicológicos (inquietud, sensación de amenaza, rumiación de pensamientos, temor a la muerte…), de conducta (hipervigilancia, bloqueos, torpeza, etc…) , sociales (irritabilidad, ensimismamiento, temor excesivo a conflictos, etc…) e intelectuales o cognitivos (dificultades de atención o concentración, susceptibilidad, etc…).

El mejor modo que conozco para reconocerla es admitir que no existe ninguna otra enfermedad que engloba tantos y tan variados síntomas como los que aquí se indican y nosotros sentimos, comprender que el problema se intensifica si nos centramos en sus síntomas y aceptar que en ninguna otra patología (ni mental ni física), el miedo nos avisa de ello.

La ansiedad y sus síntomas te mantendrán alerta y preocupado, intentando engañarte o haciendo que crezca tu hipocondría. En muchos momentos creerás estar padeciendo algo distinto, pero todo esto no será sino otra señal de la única realidad: no padeces otra cosa que ansiedad.

¿Qué tipos de trastornos de ansiedad existen?

Existen varios tipos de trastornos de ansiedad, en muchos de los cuáles, por su dificultad (no confundir con peligro), puede ser más que conveniente buscar ayuda profesional.

Las fobias específicas (a la muerte, enfermedad, objetos, animales, etc…) es el más común de los tipos de ansiedad. También existe el trastorno de ansiedad generalizada, el TOC (trastorno obsesivo compulsivo), la fobia social, el trastorno de pánico, el trastorno de estrés postraumático y la agorafobia.

¿Los ansiolíticos pueden eliminar la ansiedad?

Los ansiolíticos pueden reducir algunos de sus síntomas y hacer la convivencia más fácil, pero cuidado, jamás solucionarán el problema por sí mismos.

Deben ser utilizados bajo prescripción médica tanto para su dosis como para su consumo, ya que generan dependencia y tolerancia (la misma dosis cada vez tiene menos efectos) y es recomendable no dejarlos drásticamente para no sufrir complicaciones o ataques de pánico .

¿Cuál sería el primer paso para combatirla?

Aceptarla y aprender a convivir con ella.

Si no la aceptamos estaremos dando palos de ciego y cualquier paso que demos no lo estaremos dando en la justa dirección, acrecentando tanto el problema como su solución.

Una vez aceptada nos tocará responsabilizarnos no solo de nosotros mismos sino también de nuestra mejora, y no hay mejor manera de comenzar nuestra propia terapia que aprendiendo a convivir con los síntomas de la ansiedad (que no desaparecerán de la noche a la mañana), e intentando regularlos, gestionando con ello el modo en que reaccionamos ante todas aquellas situaciones que nos provocan ansiedad.

¿Es recomendable la ayuda psicológica y la medicación? 

En muchos casos, sobre todo dependiendo del tipo de ansiedad y del tiempo que llevemos conviviendo con ella, sí, totalmente aconsejable.

Si sufrimos de TOC, agorafobia o crisis de pánico frecuentes, es fácil entender que nuestra cabeza mantiene ideas limitantes u obsesivas que no son nada fáciles de tratar o reducir, es por ello que en todos estos casos en los que la ansiedad limita en gran medida nuestra vida, no hay mejor ayuda que buscar ayuda, haciendo del camino uno mucho más fácil y agradable, dejándonos aconsejar por personas que comprenden mejor no solo el trastorno sino también los métodos más adecuados para nuestro caso.

En muchos de estos casos, la terapia psicológica suele venir acompañada de medicación, ya sea de ansiolíticos para reducir algunos de los síntomas y ataques de pánico, como de antidepresivos muy adecuados para tratar fobias o trastornos obsesivos.

Y sacado de uno de los consejos del libro el fin de la ansiedad ¿Qué significa que todo lo que necesito está dentro de mí?

Creo que cualquier persona que ha afrontado y superado un trastorno de ansiedad, puede estar conmigo en que una de las grandes lecciones que sacas de este complicado período junto a la ansiedad, es que tanto la terapia como las herramientas que realmente nos hacen salir de este complicado trastorno, parten del interior de cada persona.

Nada va a cambiar si uno no cambia, una verdad que nos demuestra que cualquier camino que nos toque por recorrer, deberá partir de nuestros propios pies.

La ansiedad es uno de estos caminos, un trastorno que no deja lugar a otra respuesta diferente a nuestra propia acción. De nada servirá inflarse a pastillas o postergar esa necesidad de cambio, por tanto cuanto antes nos pongamos manos a la obra mucho antes superaremos el problema y mejor conseguiremos convivir con el problema.

Y durante ese trabajo personal que conseguirá sacar una mejor versión de nosotros mismos, deberemos aprender a convivir con esos horribles síntomas que nos acompañan en el camino, haciendo que busquemos una mejora física y mental, que no solo nos haga sentir más fuerte físicamente, sino sobre todo mentalmente, cambiando el modo en que observamos el problema, y así empezando a ver algo de luz ante tanta oscuridad.

Como no me cansaré de repetir tanto en el libro como a todo aquel que busca un apoyo o consejo para combatir la ansiedad. Llegará el momento en que deberás decidir responsabilizarte de tu vida y tu felicidad, un momento que puede empezar ahora mismo, por eso sonríe y empieza a sentir el cambio, ha llegado el momento de que pases a la acción.

No se puede ni se debe culpar al sistema sanitario de que problemas como la ansiedad se hayan convertido hoy en día en una verdadera epidemia.

Sería totalmente imposible poder atender como se debe a cada una de las personas que sufre un trastorno mental, por ello, más importante que poder dedicar un profesional a cada una de las personas con ansiedad, sería recetar más libros y menos medicamentos.

Dar más y mejor información a las personas para poder comprender qué es la ansiedad y cómo funciona, ayudándoles a comprender que es dentro de sí mismos donde pueden encontrar su mejor medicina.

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