El suicidio es un importante problema de salud pública; la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que casi un millón de personas fallece cada año por esta causa en el mundo, con una tasa de mortalidad de 16 por cada 100.000, lo que supone una muerte cada 40 segundo, más de 800.000 personas se al año en el mundo y en España la cifra es de 10 personas al día. Por ello, es necesario un plan de prevención del suicidio que tenga los recursos suficientes para poder atender los casos de personas con conducta suicida, a sus familiares y a aquellas personas supervivientes del suicidio.

Considerando la prevención de la conducta suicida dentro del modelo de prevención sanitaria clásico desde la salud pública, todo plan de prevención de la conducta suicida debe contemplar la integración de la prevención primaria destinada a población general, una prevención secundaria dirigida a grupos de riesgo suicida y una prevención terciaria a personas que ya han presentado una conducta suicida. Por lo que son elementos que deben aparecer sin lugar a duda dentro de las acciones a desarrollar y llevar a cabo.

Partiendo de estas bases, y analizando los diferentes planes existentes parece esencial tener en cuenta una serie de elementos y claves comunes a todo ellos, a la hora de elaborar un plan de prevención. Así podemos citar:

  • Promoción de la salud mental.
  • Formación específica en salud mental de los agentes implicados.
  • Programas dirigidos a grupos vulnerables.
  • Programas dirigidos a grupos de alto riesgo.
  • Restricción de acceso a medios letales.

Es de vital importancia recalcar la necesidad del apoyo institucional y el apoyo del gobierno para llevar a cabo las iniciativas. Y se de el peso, entidad y magnitud que tiene la conducta suicida y los beneficios de su prevención e intervención a todos los niveles.

La capacitación de los profesionales sanitarios y de los agentes sociales para la identificación precoz, evaluación, tratamiento y seguimiento de personas con riesgo de conductas suicidas es un elemento esencial, prioritario y necesario en todo plan de prevención. Motivo éste por el que deben aparecer formación específica en el ámbito de la salud mental y dirigida a tanto a profesionales sanitarios como a profesionales no sanitarios pero esenciales en la detección o intervención de la conducta suicida como son los educadores , policías, bomberos…

Crear un proceso o sistema de seguimiento dentro del sistema sociosanitario, de aquellas personas identificadas como población de riesgo, favorece la continuidad de cuidados y la no duplicación de recursos, así como una atención de calidad y una mayor eficacia en la gestión de los posibles riesgos, minimizando la posibilidad de una conducta con resultado de suicidio consumado.

En relación con la idea anterior, la creación de un sistema de gestión de casos sería una herramienta eficaz para un mayor éxito de la prevención. Así como la derivación a recursos específicos para la rehabilitación o tratamiento de las patologías de base que pudieran existir. Unido esta idea, la creación de recursos o servicios de apoyo para las personas afectadas o supervivientes de la conducta suicida sería un complemento esencial para la prevención, intervención y postvención de la conducta suicida.

Promover la concienciación pública relacionada con asuntos de bienestar y salud mental. Es decir, aumentar la concienciación general sobre el impacto, magnitud y consecuencias de la conducta suicida abordando el estrés su manejo y la gestión eficaz de situaciones de crisis. Sería un elemento que reduciría no sólo el estigma asociado, sino que facilitaría la creación de protocolos en diferentes ámbitos encaminados a la reducción de las tasas de suicidio.

Por otro lado, restringir el acceso a medios letales no puede obviarse dentro de ningún plan, ya que es un elemento de intervención directa en los resultados. Con este aspecto se hace referencia al control de tóxicos, medicamentos, armas…al diseño de obras públicas que impidan ser utilizadas como medios letales. Se ha comprobado que esta medida es una de las más rápidas y evidentes para reducir las tasas de suicidios.

Otro aspecto en el que se debe incidir en los planes de prevención de la conducta suicida pasa por atender a los medios de comunicación y el tratamiento que de la conducta suicida se realiza en los mismos.

Por último señalar la ideas sobre la necesidad de investigación como elemento clave y beneficioso que debe recoger cualquier plan de prevención de la conducta suicida. Ya que de los resultados de las investigaciones sobre aspectos relacionados con la epidemiología, factores de riesgo y protección, neurobiología de la conducta suicida, estrategias eficaces y acciones preventivas, diferencias culturales…, dependerá no sólo la orientación de los planes de prevención sino que los resultados de los mismos podrán garantizar con un mayor éxito la reducción de las tasas de suicidio.

Porque el suicidio se puede prevenir.

Si necesitas ayuda no dudes en llamar al 112, teléfono contra el suicidio.

Continuamos con nuestros 8 Retos en Salud Mental, este mes de octubre, mes del Día de la Salud Mental, en el que este año el tema sobre el que se intenta concienciar es el suicidio.

El suicidio, como cualquier manifestación de violencia, no es exclusivo de la enfermedad mental. Al contrario, son más bien actos frecuentes entre las personas que no tienen reconocida ninguna enfermedad mental.

El suicidio es un tema sanitario de mucha importancia. Se calcula que hay alrededor de un millón de suicidios anuales en todo el mundo y que por cada suicidio consumado hay entre 15 a 20 suicidios no consumados, lo que resultaría entre 15 y 20 millones de tentativas de suicidio anuales. Estas escalofriantes cifras nos dan una idea de la importancia de este fenómeno en todo el mundo.

En todos los países del mundo el suicidio está entre las diez primeras causas de muerte. En los países en que es más frecuente USA, Canadá, Japón, Norte y Este de Europa está alrededor de 11,6 suicidios por cada 100.000 habitantes y en América Latina es del 5,6 por cien mil habitantes.

Los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres, pero éstas hacen tres veces más tentativas que los hombres. El riesgo de suicidio aumenta con la edad pero en números absolutos hay más entre los jóvenes.

Podríamos decir que los colectivos de riesgo son la adolescencia, las personas mayores, las personas frágiles o en periodos vitales de crisis, las personas sometidas a situaciones de extrema exigencia, las personas con enfermedad mental y entre estos las personas con depresión, esquizofrenia y las personas que consumen sustancias tóxicas. Sin embargo, el suicidio no es un acto propio de las enfermedades mentales sino que puede estar presente en cualquier persona.

El suicidio es una manera radical y desproporcionada de escapar de las dificultades cuando estas son vividas con desesperanza e incapacitación o cuando son vividas generando una cantidad insoportable de angustia, provenientes del exterior o de la propia persona. De un modo u otro, siempre está presente la otra (otra persona), por más individual y solitario que se presente.

Fuente: saludmental.cat

El trastorno obsesivo compulsivo es uno de los trastornos psicológicos que más podemos escuchar, pero, sin embargo, hay un enorme desconocimiento, no solo a cerca de lo que es, sino que nos encontramos falsos mitos alrededor de él.

Por un lado, vamos a explicar a grandes rasgos en que consiste. El paciente TOC tiene una serie de pensamientos negativos y repetitivos que provocan un enorme malestar al paciente, estos pensamientos pueden versar sobre diferentes temas, la limpieza, la muerte, el sexo, asimismo pueden tratarse de pensamientos sobre uno mismo o sobre personas de nuestro alrededor.

Por otro lado, el paciente puede tener una serie de compulsiones, no todos los pacientes las tienen. Esas compulsiones tienen como tema el mismo que las obsesiones, por ejemplo, si el pensamiento obsesivo es la limpieza, la compulsión puede consistir en lavarse las manos 10 veces seguidas o darse algún tipo de producto desinfectante muy a menudo. Otro ejemplo puede ser el pensamiento obsesivo de la seguridad, cuya compulsión puede consistir en comprobar si hemos cerrado la puerta 8 veces antes de irnos de casas. No solo hay una compulsión, sino que la persona puede tener diferentes ritos que necesita hacer para poder encontrarse tranquilo.

Estas compulsiones existen como una manera que tiene la persona de relajarse y mantener alejados sus pensamientos.

El hecho de que como hemos dicho, haya mucho desconocimiento a cerca del tema, hace que las personas tengan ideas equivocadas a cerca de estar enfermedad y los pacientes que la padecen.

Uno de los mitos más extendidos es que las personas con manías son personas con TOC o que seguro que lo padecerán en el futuro.

Lo cierto es que eso no es verdad, hay muchas personas que tienen ciertas manías o costumbres, pero eso no es un trastorno compulsivo y por lo tanto no tienen que ser tratadas ni eliminadas.

Es importante también que tengamos en cuenta que las personas que tienen estos trastornos sufren, son conscientes de que tienen un problema importante y que sus obsesiones o compulsiones no son “normales” y por tanto ven la necesidad de acabar con ellas.

Igualmente hay mucha gente que piensa que no hay tratamiento, pero eso no es así, tenemos en la actualidad tratamientos muy efectivos tanto a nivel psicológico como farmacológico. Lo mejor en la mayoría de los casos es poder combinar ambos tratamientos.

Lo verdaderamente importante para los pacientes con TOC, es sentirse comprendidos por sus seres queridos, ya que en ocasiones sienten rechazo o se creen el bicho raro dentro de su familia o su grupo de amigos.

Si tienes un familiar o amigo con TOC debes de tratar de ponerte en su lugar, y para ello es fundamental que tengas información adecuada acerca del trastorno y sobre todo que trates con naturalidad el tema, de esa manera serás su mayor apoyo

En este artículo os vamos a hacer una introducción al  trastorno bipolar, que fundamentalmente lo podemos definir como un trastorno mental grave que requiere de tratamiento psicológico y farmacológico.

Este trastorno consiste en cambios en el estado de animo, cambios bruscos y severos.

Vamos a considerar dos polos, uno de ello sería la depresión y el otro la manía, pues bien, la persona pasaría de un polo a otro en un periodo de tiempo muy breve.

Cuando la persona se encuentra en la fase depresiva, se encuentra triste, desmotivada, sin ganas de hacer nada y con pensamientos muy negativos, mientras que cuando la persona se encuentra en la fase maniaca, siente una enorme euforia, alegría desbordante y piensan que son, literalmente, capaces de todo, lo cual es enormemente peligroso para ellos, como ejemplos destacados diremos que en fase de manía la persona puede llegar a gastarse todo su dinero, practicar sexo de manera descontrolada con desconocidos o tomar decisiones laborales repentinas.

Entre los ciclos la persona tiene un estado de ánimo considerado normal.

Este trastorno comienza de manera habitual al final de la adolescencia o comienzo de la edad adulta y dura toda la vida, aunque hoy los tratamientos consiguen ayudar a la persona a no tener esos cambios tan bruscos y poder tener una vida normal.

En cuanto a las causas de este trastorno, lo cierto es que no hay nada claro, los distintos especialistas dan diferentes versiones, pero lo cierto, es que podrían ser causas genéticas o una estructura anormal de las funciones del cerebro, aunque como decimos no hay nada concluyente.

Es fundamental que dejemos claro que un trastorno bipolar no tiene nada que ver con una doble personalidad, ya que por desgracia el enorme desconocimiento hace que haya personas que consideren que es lo mismo, pero no hay nada más lejos de la realidad, ya que la persona no cambia su personalidad sino su estado de animo.

Como ocurre con todos los pacientes con enfermedades psicológicas, es esencial el apoyo de familiares y amigos, un apoyo que no solo les ayuda a sentirse mejor, comprendidos y respetados, sino que además si tenemos la información necesaria podremos ayudarles con la terapia.

 

Llega septiembre y desde Feafes Salud Mental Cáceres continuamos concienciando a las personas que no hay salud sin salud mental, este mes hablaremos sobre la importancia de la familia en la Salud Mental.

Con frecuencia hemos escuchado lo importante que es la familia para cada uno de nosotros, casi siempre tomamos decisiones importantes en función del concepto de familia, pues este concepto lo hemos aprendimos desde que éramos niños, niñas y fuimos construyendo a lo largo de la vida.

Existen momentos críticos para la familia, por ejemplo, la separación de una pareja quienes como fundadores de ésta al separarse pueden dejar a los hijos la sensación que todo ha terminado y que ellos correrán graves peligros porque sus progenitores ya no están juntos.

Ese detalle nos da un claro ejemplo de cómo tendemos a distorsionar la real importancia de la familia en nuestras vidas, una familia no se fundamenta en un hogar “casa” con todos sus miembros dentro, una familia es mucho más que eso, el rol que juega en la sociedad y para cada uno de nosotros es fundamental debido a que es el medio natural e idóneo en el que nos desarrollamos constantemente como personas.

La familia cumple con tres funciones básicas para el sano desarrollo de cada uno de sus miembros: protección, cuidado y brindar afecto.

A pesar de los cambios culturales, sociales y la revolución de la información que hemos experimentado en los últimos tiempos, la familia continúa siendo lo más importante para la adecuada salud mental de las personas.

El Facebook, Twiter, Youtube y otros medios interactivos no han llegado a reemplazar un abrazo cálido, una conversación amena o la guía parental y el establecimiento de metas en familia.

El regocijo de compartir los buenos y malos momentos en el hogar es algo que últimamente estamos dejando de lado, desconectándonos de nuestros seres queridos. Este alejamiento tiene varias explicaciones, empieza con el tráfico terrible que se vive en diferentes ciudades, por las excesivas horas de trabajo, las jornadas de estudio, etc.

Al ir alejándonos de nuestra familia, nos volvemos proclives a enfermedades o dificultades en nuestra salud mental. La importancia de la familia es algo atemporal y será el mejor remedio para los problemas.

ASÍ PUES, REGRESEN A SUS CASAS, VISITEN A SUS FAMILIARES PORQUE ESTOS LAZOS NO PUEDEN VERSE REEMPLAZADOS POR LAS COSAS MATERIALES.

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El bienestar de las personas mayores es nuestro compromiso y, por ello, nos interesa presentar todos los hallazgos sobre el cuidado de mayores para que estos puedan gozar de una vida mejor en su última etapa, tanto mentalmente como físicamente.

Que los animales aportan compañía a las personas de su alrededor no es ningún secreto, pero lo cierto es que los beneficios que proporcionan los animales a las personas y, más especialmente, a las personas mayores son numerosos y relevantes. Creemos necesario plasmar estos beneficios ya que pueden resultar de gran ayuda para personas mayores del mundo entero y también para algunos usuarios de nuestro localizador familiar.

El poder terapéutico de los animales puede hacerse visible en distintos escenarios. El primero consiste en tener un animal en el hogar como un perro o un gato ya que solo con su presencia aporta diversos beneficios en las personas. Está demostrado que con su compañía, interaccionar con ellos, cuidarlos o simplemente percibirlos se puede llegar a disminuir el estrés debido a que se estimula la producción de endorfinas en el sistema nervioso central, incrementando la sensación de paz y tranquilidad. De hecho, el Hospital Viladecans afirma esta teoría ya que ha realizado un estudio en el que los resultados resaltan que un 60% de ancianos con mascota cuentan con un estado de ánimo y de salud más favorable, en comparación a los que viven sin animales.

Por otro lado, el segundo escenario del poder terapéutico de los animales se muestra en las Intervenciones Asistidas por Animales de Compañía (IAA) o Terapias Asistidas con Animales (TAA) que tienen como objetivo mejorar la calidad de vida o promover la salud de personas con necesidades especiales mediante la participación de animales de compañía. Esta terapia, también llamada Zooterapia, consiste en estimular y motivar a las personas para que evolucionen en áreas como la comunicativa, social, afectiva, cognitiva o física. Los animales, que son normalmente perros y, en algún caso, caballos deben cumplir una serie de requisitos para que la terapia funcione.

Estas terapias están enfocadas especialmente a personas que padecen enfermedades como la depresión, la ansiedad y trastornos del sueño, además de ser una buena herramienta para disminuir tensiones y para ayudar a personas que sufren cardiopatías, asma y dolor crónico. Vemos que aunque no estén dirigidas exclusivamente a personas de la tercera edad, sí que presentan numerosos beneficios para este segmento de la población ya que ayudan a paliar problemas de salud comunes en las personas mayores. La Universidad Estatal de Georgia y la Universidad Estatal de Idaho han realizado estudios que afirman los beneficios de la terapia con animales domésticos y comprueban, de esta manera, su fiabilidad.

En España ya son diversos los hospitales o fundaciones que implementan el uso de Terapias Asistidas con Animales, complementándolas siempre con el proceso terapéutico existente con anterioridad. El programa de terapia asistida con animales que desarrolla la Unidad de Salud Mental del Hospital de Torrejón de Ardoz (Madrid), en colaboración con la Asociación Yaracan ha presentado hallazgos relevantes como que la terapia con animales aplicada a pacientes con depresión involutiva durante seis meses reduce el tratamiento con fármacos en un 60 % de los pacientes. En distintos hospitales del territorio español también se utiliza la presencia de animales para romper la monotonía del ingreso hospitalario y aumentar, de esta manera, las emociones positivas de los pacientes para que se sientan más seguros, ilusionados, felices. Estas visitas plasman que el vínculo afectivo-emocional que se crea entre paciente y animal es mágico y tan intenso que influye a que la estancia del paciente sea menos dura y permita desconectar.

En definitiva vemos todos los beneficios, además del increíble afecto y compañía, que puede aportar un animal al cuidado de personas y, más especialmente, a las personas con problemas de salud y a los mayores, algo que nos parece crucial y totalmente recomendable para mantener un buen estado de salud o mejorarlo.

 

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Continuamos con nuestros 8 Retos en Salud Mental, este mes de agostos, hablamos de animales y de su factor de protección y prevención en salud mental, son numerosos los estudios que señalan los beneficios que las mascotas tienen sobre la salud mental de las personas. Recientemente, un estudio consiguió demostrar como la tenencia de un perro o un gato, o un hámster, entre otros, aportaba beneficios sobre la salud mental a largo plazo.

Los investigadores descubrieron que las mascotas ayudaron a sus propietarios a manejar mejor sus sentimientos y proporcionaron una poderosa distracción del estrés.

Algunas mascotas también resultaron útiles para reforzar la actividad física, como caminar con el perro, pero también les permiten socializar e interactuar con otros dueños de mascotas.

Por tanto, los investigadores recomiendan encarecidamente que “estos animales se consideren como apoyo en el tratamiento de patologías de salud mental“, por ejemplo, en el caso de una depresión.

Asimismo, diferentes estudios también se pronuncian sobre los beneficios que los animales de compañía tienen sobre la salud mental de las personas. Y es que cuando se acaricia a un animal doméstico, el cuerpo libera oxitocina, una hormona que tiene un efecto calmante en el cerebro, ya que reduce el estrés y la ansiedad. También hay evidencia científica que señala que pasar tiempo con los animales, hace que se liberen hormonas que nos hacen sentir bien como la serotonina y la dopamina y reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

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La Asociación Española de Empleo con Apoyo (AESE) se adhiere a la campaña de la ‘X Solidaria de las empresas’, impulsada por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y por la Plataforma del Tercer Sector y manifiesta su compromiso con ella.

Desde Feafes Salud Mental Cáceres como socios de la AESE, apoyamos totalmente esta campaña y nos proponemos difundirla a través de nuestros medios, para poder llegar al mayor número de empresas posibles.

Esta iniciativa permitirá destinar de manera voluntaria el 0,7% de la aportación del Impuesto de Sociedades a proyectos de índole social, sin que se vea modificada su contribución, a este fondo puesto en marcha por la Ley General del Estado de 2018.

Se estima que la ‘X Solidaria de las Empresas’ beneficiará a más de siete millones de personas.

Continuamos con nuestra labor de sensibilización, concienciando a las personas que no hay salud sin salud mental, este mes trataremos los beneficios del entorno rural en la salud mental.

Según los últimos estudios crecer en un entorno verde repercute en una mejor salud mental de adulto. El estudio realizado por investigadores de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, concluye que los niños que están en contacto con la naturaleza tienen un 55% menos de riesgo de desarrollar diversas enfermedades psiquiátricas, como ansiedad o depresión, más adelante en la vida. De ahí la necesidad, insisten los autores de este trabajo, de rediseñar las ciudades para que incorporen más verde y sean más sostenibles y saludables.

Los resultados del estudio se suman a la cada vez más abundante evidencia científica sobre cómo la naturaleza tiene un impacto beneficioso en la salud humana, tanto física como mental. Y cómo los entornos urbanos, con todo lo que comportan de ruido, contaminación del aire, estrés y pocas zonas verdes, incrementan el riesgo de desarrollar numerosas enfermedades, desde obesidad a cáncer, pasando por las mentales: se sabe, por ejemplo, que el riesgo de desarrollar esquizofrenia para los niños que crecen en entornos muy urbanizados es casi un 200% más elevado.

Con esta acción queremos seguir con nuestra labor de sensibilización y llegando al mayor número posible de personas y poder acabar con el estigma social que lleva aparejado tener una enfermedad mental.

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Articulo completo en: lavanguardia.com

A través del programa ESSDEX desarrollado el año pasado y su continuación durante este año conocimos a la ASOCIACION DE PERSONAS SORDAS DE CACERES, su trabajo, sus fines, metodología y el equipo humano que tienen nos han llevado hasta hoy, continuamos creando red.

Con la firma de convenio de colaboración entre el presidente de APSCC, Ángel Soria Corón y nuestra presidenta Mª del Mar Moreno Solís, para poder seguir trabajando en conjunto, poder llegar a más personas, independientemente de la discapacidad que pueda llegar a tener, para continuar haciendo un mundo mejor, más inclusivo y más justo.

Porque juntos somos más fuertes.